El índice de masa corporal (BMI) es el valor orientativo más habitual para evaluar el estado nutricional. Quien tiene una báscula con función BMI, no necesita calcular a mano. De esto se ocupa la báscula; basta con introducir la estatura y pulsar un botón. El índice de masa corporal (BMI) desempeña un papel central a la hora de evaluar el estado nutricional de un paciente. Este valor reconocido científicamente en todo el mundo relaciona la estatura de la persona con su peso. De este modo puede diagnosticarse rápidamente si existe o no el factor de riesgo “adiposis”.
La fórmula para calcular el BMI es: peso en kilogramos dividido por la estatura en metros cuadrados. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se considera “peso normal” un BMI de 18,5 a 24,9 tanto para hombres como para mujeres.
| Categoría | BMI |
| delgadez severa | ≤ 16,0 |
| delgadez moderada | 16,0 – 17,0 |
| delgadez no muy pronunciada | 17,0-18,5 |
| peso normal | 18,5-24,9 |
| sobrepeso | ≥ 25.0 |
| Preobeso | 25 – 29,9 |
| Obeso tipo I | 30 – 34,9 |
| Obeso tipo II | 35 – 39,9 |
| Obeso tipo III | ≥ 40 |
Cuanto mayor sea el BMI, mayor es el riesgo de padecer enfermedades concomitantes condicionadas por el peso, como diabetes mellitus o enfermedades cardiovasculares.
El BMI es un valor discutido. Se trata de un valor muy aproximativo, dado que no tiene en cuenta ni la estatura y el sexo, ni tampoco la composición individual de la masa corporal del ser humano, compuesta de tejido adiposo y tejido muscular, ya que un peso relativamente alto y, en consecuencia, un BMI alto, pueden deberse también a una masa muscular elevada.
