El dolor es el principal síntoma que lleva a las personas al dentista. Un diente puede de pronto volverse sensible al calor o al frío. Al masticar le puede lastimar algún diente. Una restauración se puede caer y dejar latente la posibilidad de que haya dolor.
Cualquier lesión de los dientes o de las encías es potencialmente seria. Además el hecho de que cualquier emergencia dental menor puede provocar un dolor agudo e intenso, siempre existe el riesgo de que se dañen el nervio o los vasos sanguíneos, además del riesgo de contraer infecciones, las cuales se pueden convertir en una amenaza de por vida. Si usted ignora el dolor dental, esta tomando un riesgo, ya que el retrasar su tratamiento lo puede llevar a un daño mayor o permanente. Y esto lleva a tratamientos más extensos y más costosos.
Hace algún tiempo, había pocas opciones para tratar las emergencias dentales. La principal solución era quitar los dientes dañados. Hoy en día usted puede recibir el beneficio de los grandes avances del manejo del dolor y de las técnicas restaurativas. Los dientes pueden repararse con materiales sintéticos tan durables y estéticos, como los naturales. Nuevas técnicas de diagnostico facilitan a los odontólogos a identificar problemas y ellos casi pueden eliminar el dolor en unos cuantos minutos.

¿Cuándo llamar al odontólogo?
Si usted no esta seguro si su problema dental se trata de una emergencia, los profesionales dentales le aconsejan: sí hay dolor, es una emergencia. Esto se debe a que aunque las lesiones parezcan superficiales pueden afectar la vitalidad del diente. Un tratamiento a tiempo mejora las posibilidades de salvar el diente o dientes afectados.
Aunque usted no sienta mucho dolor, cualquier estructura dañada del diente, por ejemplo una lesión al practicar algún deporte – se debe de considerar como una emergencia. Las fracturas pueden afectar el nervio que se encuentra dentro del diente, causando problemas futuros. Su odontólogo puede prevenir que esto empeore.
Sucede lo mismo si una obturación o una corona se cae. Aunque usted no tenga ningún síntoma, la perdida del soporte estructural causa daños adicionales. Si usted visita a su odontólogo de inmediato, hay mejores oportunidades de que el daño sea reparado con un tratamiento mínimo. Si usted se espera, el diente se debilita progresivamente, se pueden desprender partes de éste, y por lo tanto requerir de un tratamiento más extenso.
En algunos casos, se pueden tomar acciones para minimizar el daño antes de visitar al odontólogo.