Fenómeno de Raynaud: Qué es, cuáles son sus síntomas y qué hacer ante un brote

La esclerodermia es una enfermedad del sistema inmune que endurece la piel y los órganos en diferentes grados. Se trata de una enfermedad de la que no se conoce la causa y muchos de quienes la padecen también desarrollan el fenómeno de Raynaud, una de sus complicaciones más habituales.

¿Qué es el fenómeno de Raynaud?

Se trata de una enfermedad que afecta a los vasos sanguíneos, sobre todo a los que están en los dedos de las manos y de los pies. Esta dolencia suele contraer los dedos cuando se siente frío o una situación de estrés o ansiedad.

El fenómeno de Raynaud se puede desarrollar de dos formas, de forma primaria y secundaria. La primaria puede aparecer entre los quince y los veinticinco años, sobre todo entre en mujeres y tiene brotes cortos y leves. La secundaria, si aparece, es en personas de más edad, de entre los 35 y los 40. Es este tipo el que pueden desarrollar quienes tienen esclerodermia o lupus, por ejemplo y suele tener brotes más graves.

También puede darse entre aquellos que tienen algún otro tipo de dolencia en los vasos sanguíneos, así como quien toma medicamentos para la migraña, para la hipertensión o para ciertos tipos del cáncer.

¿Cuáles son los síntomas del fenómeno de Raynaud?

  • Estrechamiento de los vasos sanguíneos al recibir menos sangre.
  • Cambio de color de los dedos, que pasan del blanco al azul y después al rojo.
  • Frío y sensación de entumecimiento.
  • Hinchazón.
  • Dolor y hormigueo cuando acaba el brote.
  • Úlceras y gangrena.

¿Qué hay que hacer ante un brote?

Es importante calentar la zona, mover los dedos, estimular la circulación, aplicar agua tibia y masajear la zona hasta sentir mejora.

¿Cómo se diagnostica el fenómeno de Raynaud?

Es muy sencillo, ya que la sintomatología es clara. Para conocer si se trata de una forma primaria o secundaria de la enfermedad, se hace un análisis de sangre y se examina el tejido de las uñas.

¿Cuál es el tratamiento para el fenómeno de Raynaud?

Se trata con medicamentos para disminuir la presión arterial y para relajar los vasos sanguíneos. Se debe evitar que tanto las manos como los pies estén fríos, así como los ambientes húmedos, el tacto de cosas frías o heladas, el tabaco y las situaciones de estrés o ansiedad. Además, se puede practicar deporte, ya que es bueno para la circulación y así ayudar a disminuir la intensidad o la repercusión de los brotes.

En el momento en el que se desarrollen úlceras, haya más brotes o se localicen en un lugar del cuerpo, se debe consultar al médico para seguir un tratamiento más específico.

Cuando el caso es más grave, puede ser recomendable la cirugía para tratar los nervios del sistema simpático tanto de las manos como de los pies para tratar su respuesta al frío y al estrés.

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