Ejercicio y corazón

¿Por qué debe realizarse ejercicio?

Durante la última década se ha dado una gran importancia a la práctica del ejercicio con el propósito de obtener beneficios en el sistema cardiovascular, en el aparato músculo esquelético, el control y mantenimiento del peso corporal ideal y el control metabólico tanto de glucosa como de lípidos.

La Organización Mundial de la Salud ha definido a la salud física como «la habilidad de realizar trabajo muscular en forma satisfactoria». Así mismo el Colegio Americano de Medicina del Deporte ha establecido que la salud física es «la capacidad de realizar en forma moderada actividad física vigorosa sin fatiga, así como mantenerla a través de los años».

¿Qué beneficios ofrece el ejercicio?

En la actualidad existe acuerdo general entre las autoridades médicas sobre la importancia de ciertos factores de riesgo para el desarrollo de enfermedad coronaria. Entre estos factores podemos mencionar al tabaquismo, hipertensión arterial, elevación de los niveles de colesterol y de triglicéridos en la sangre, obesidad, diabetes mellitus, menopausia, sedentarismo.

El ejercicio aeróbico realizado en forma regular tiene un efecto favorable sobre los factores de riesgo cardiovascular reduciéndolos; por otro lado, se ha documentado la relación directa entre el sedentarismo y el riesgo de enfermedad arterial coronaria.

¿De qué manera actúa el ejercicio en la prevención de enfermedades cardiovasculares?

Existen diversos mecanismos por medio de los cuales el ejercicio tiene efectos benéficos y que evitan o dilatan el desarrollo de estos padecimientos, toda vez que se ha comprobado que el infarto del miocardio es debido a la presencia de trombosis (formación de coágulos) en las arterias coronarias.

Debemos recordar que los lípidos son las grasas circulantes en la sangre que participan de manera primordial en la formación de las placas de ateroma sobre la luz de las arterias y con el paso de los años disminuyen su luz, que en el caso de las arterias coronarias, puede provocar un infarto del miocardio.

  • La práctica regular de ejercicio disminuye la actividad de las plaquetas, las cuales son células sanguíneas que participan en la formación de trombos o coágulos
  • La actividad física mejora la capacidad del organismo para disolver estos coágulos
  • La actividad física regular reduce la incidencia de hipertensión arterial sistémica (HTA)
  • Se ha visto que en los pacientes hipertensos, sus cifras tensionales reducen en promedio 10 mmHg (milímetros de mercurio en que se mide la presión arterial) la presión sistólica (o máxima) y hasta 8 mmHg la presión diastólica (o mínima) con el ejercicio regular.
  • Se han observado efectos favorables en el metabolismo de la glucosa y en la sensibilidad a la insulina, como por ejemplo una disminución de producción de glucosa por el hígado y mayor utilización de glucosa por el músculo.
  • Se ha demostrado control de la glicemia y de los lípidos.
  • Se ha observado que el ejercicio regular, ayuda a conservar el peso ideal.
  • En los pacientes con sobrepeso u obesos se ha observado solamente una pérdida modesta de peso (2-3 Kg.) al llevar a cabo actividad física regular, pero cuando se agrega dieta al programa de ejercicio la pérdida de peso es hasta de 8 Kg.
  • Tanto en hombres como en mujeres físicamente activos se ha demostrado una relación cintura/cadera más favorable que los individuos sedentarios.
  • Se ha demostrado que el ejercicio físico regular disminuye el colesterol total, el colesterol-LDL y los triglicéridos, así como que aumenta los niveles del colesterol- HDL.

¿Cuántas clases de ejercicio existen?

La actividad física puede clasificarse de acuerdo a sus consecuencias sobre el sistema músculo esquelético en:

  • Ejercicio de alto impacto: trote, básquetbol, voleibol y aeróbicos.
  • Ejercicio de bajo impacto: caminata, natación, bicicleta fija y ciclismo.

De acuerdo a la utilización de oxígeno el ejercicio físico puede ser:

  • Aeróbico – caminata, remo, natación, etc.
  • Anaeróbico – levantamiento de pesas.

Se ha determinado que el ejercicio más recomendable para efecto cardiovascular es el de tipo aeróbico y de bajo impacto por sus beneficios sobre el sistema cardiovascular.

¿Con qué frecuencia debo realizar ejercicio?

En términos generales se recomienda realizar ejercicio físico moderado a enérgico durante 30-40 minutos, de 3 a 4 veces por semana, para mejorar el acondicionamiento físico.

Respecto al gasto de energía mínimo para obtener beneficios en la salud, se debe consumir un mínimo total de 700 kilocalorías / semana; mayores beneficios se logran si el gasto energético es de 2000 kilocalorías / semana, por ejemplo: caminata, ciclismo, tenis, natación o aerobics.

Una buena práctica es realizar 32 km. (20 millas) por semana de caminata o trote como ejercicio regular para beneficio cardiovascular.

Siempre es recomendable llevar a cabo ejercicio de baja intensidad durante 5 – 10 minutos previo (calentamiento) a la sesión de entrenamiento enérgico con el propósito de preparar los músculos y los ligamentos y 5–10 minutos de enfriamiento para prevenir hipotensión arterial y calambres que pueden ocurrir al cesar el ejercicio en forma súbita.

¿Qué riesgos tiene el ejercicio?

Existen 3 riesgos que pueden presentarse durante el ejercicio:

  • Muerte súbita.
  • Infarto al miocardio.
  • Lesiones músculo–esqueléticas.

La muerte súbita es rara en individuos aparentemente sanos. En personas menores de 40 años, la muerte cardiaca súbita es debida usualmente a enfermedades cardiacas congénitas (de nacimiento), en personas mayores de 40 años la enfermedad arterial coronaria es la causa más frecuente.

El infarto del miocardio es más frecuente que la muerte súbita, aproximadamente de un 4% a 20% de los casos de IM ocurren durante o poco después del esfuerzo, siendo más común en personas sedentarias que en los individuos que llevan a cabo actividad física de manera regular, por lo tanto la capacidad funcional de una persona es importante al considerar el riesgo/beneficio del ejercicio así como que cada persona que inicie un programa de adiestramiento físico se realice un chequeo cardiovascular.

Las lesiones músculo – esqueléticas tales como fracturas, esguinces y luxaciones son comunes y son más frecuentes en actividades de alto impacto debido al impacto repetido sobre rodillas, tobillos y pies.

Deja un comentario