Pelo bonito igual a pelo sano: una fórmula que funciona

¿Un pelo sano siempre se muestra bonito? La respuesta es un rotundo sí. Y es que pocas partes del organismo acusan de una forma tan evidente un mal estado físico o unos cuidados inadecuados como el cabello. Así, por ejemplo, un pelo sin brillo es signo inequívoco de que algo no marcha bien, tanto desde el punto de vista orgánico (anemia, infección, déficit alimentario…) como del de los hábitos capilares (uso de productos agresivos, abuso del secador, escasa o nula protección solar…). Por tanto, la salud en general y la del cabello en particular son los mejores garantes para lucir un pelo bonito.

Una de las principales culpables de que el cabello no luzca en buen estado es la pérdida de queratina, una proteína que se encuentra de forma natural en el pelo y cuya principal función es la protección del tallo capilar, actuando a modo de cemento. La queratina se distribuye en forma de tejas y es responsable de la permeabilidad y la flexibilidad de cada uno de los cabellos. Sin embargo, como consecuencia tanto del envejecimiento capilar como de otros factores (tratamientos químicos, radiación solar, tintes agresivos…) la queratina capilar se debilita, pierde parte de sus propiedades y, como consecuencia, el cabello queda desprotegido y luce un aspecto opaco, reseco, sin brillo y con puntas abiertas.

Uno de los “ladrones” más típicos de la belleza y el buen estado capilar es el hábito tabáquico. Además de efectos tan visibles como el olor a tabaco del pelo o la pérdida de brillo y vitalidad que el humo procedente de los cigarrillos produce en cualquier cabello, el tabaco produce una constricción y una reducción de la circulación sanguínea, lo que a su vez supone un aporte menor de oxígeno y otros nutrientes y, como consecuencia de ello, el nuevo cabello que se forma en el folículo piloso nace débil y desvitalizado. 

También atentan directamente contra la salud capilar muchas de las falsas creencias que aún circulan sobre el cuidado del cabello: “el hecho de arrancar las canas hace que salgan muchas más”; “si te cortas las puntas el pelo crece muchísimo más rápido”, “es malo lavarse el cabello muy a menudo”… Este tipo de inexactitudes están detrás de muchos de los hábitos inadecuados que tienen como consecuencia la pérdida de la salud capilar. 

Y en este objetivo de lucir un pelo sano y bonito, no hay que olvidar la importancia que tiene cómo cepillar el cabello. Algo tan fundamental como la elección del peine o cepillo adecuado se pasa muchas veces por alto y no hay que olvidar que cada tipo de cabello requiere un peine y una técnica distinta, que el cabello mojado es más vulnerable y que, por tanto, hay que peinarlo con más delicadeza o que no hay que abusar de determinadas técnicas de peinado como el brushing.

Cuidados capilares adecuados y unos hábitos de vida saludables: así de sencillas son las pautas a seguir para lucir un pelo sano y, por tanto, bonito.

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