Planchas para el pelo: cómo usarlas “con cabeza”

Sin duda, las planchas para el pelo son las mejores aliadas para lucir esas melenas extra-lisas que tanto se llevan. Con ellas se consigue alisar el pelo totalmente (concretamente la cutícula    capilar) y eliminar todo rastro de encrespamiento, con resultados en ocasiones espectaculares. Por ejemplo, son capaces de domar los rizos más intensos… y muchas cosas más. 

Su uso es muy versátil: como paso previo a la toga para rebajar el volumen de los cabellos rizados, para definir flequillos, como complemento a mechones sueltos en los recogidos…o, simplemente, como estrategia única para alisar el pelo.

Pero, ¿las planchas son malas para el pelo? Teniendo en cuenta que para conseguir el alisado se emplea el calor a muy altas temperaturas, se podría afirmar que sí pueden resultar nocivas siempre que se abuse de ellas y no se utilicen de forma adecuada 

Por eso, es recomendable no insistir varias veces en una misma mecha o utilizarlas a diario. Por tanto, no se trataría de eliminarlas totalmente, sino  de emplearlas de forma correcta, para así minimizar este efecto negativo.

Para ello, hay que seguir una serie de trucos para plancha del pelo. Por ejemplo, se deben emplear siempre sobre cabellos lavados, acondicionados, desenredados y ya secos (aunque las de última generación son aptas para cabello húmedo), y los mejores resultado se consiguen trabajando mechón a mechón. También, y para facilitar el resultado final, es importante utilizar previamente productos que faciliten el proceso de alisar el pelo: champús, acondicionadores, mascarillas… Todos estos productos tienen en común una textura ligera para facilitar la correcta penetración de los ingredientes responsables de dar elasticidad a las hebras capilares (lo que ayuda a su “estiramiento” y, por tanto, a un efecto alisado). Incluyen ingredientes como las proteínas de seda, aminoácidos y activos vegetales que nutren sin apelmazar ni restar soltura. Entre la nueva hornada destacan los que, además de alisar, incluyen activos antiencrespamiento.

Otros trucos para plancha del pelo que garantizan el resultado final es dar el último enjuague con agua fría y utilizar productos que tengan un pH ácido, ya que estos cierran las escamas de la cutícula y evitan que esta se encrespe al contacto con el calor. También es importante, una vez se ha terminado de alisar el pelo, no cepillar ni peinar hasta que el cabello se haya enfriado.

Un producto que se ha convertido en imprescindible son los protectores de calor (en crema, serum o spray),  cuya misión es la de “envolver” la fibra capilar, protegiéndola así de los efectos negativos de las planchas para el pelo. Para ello, incluyen ingredientes como el extracto hidratante de seda, que protege y nutre a la vez. Se aplican sobre cabellos húmedos, antes de que estos entren en contacto directo con la fuente de calor.

En cuanto al tipo de planchas, hay opiniones y modelos para todos los gustos. Las  de nueva generación incluyen  placas de cerámica (mucho menos agresivas que las de hierro y que, además, permiten un liso más logrado); control de temperatura, ionizadores (un dispositivo que produce chorros de iones que rodean el cabello, evitando el encrespamiento y la estática) y algunas, ya lo hemos dicho, incluso están diseñadas para poder aplicarse sobre cabello húmedo.

Deja un comentario