Perder pelo después del parto: un problema con solución

Después de la calma… la tempestad. Así se podría definir en pocas palabras lo que ocurre con el cabello en las semanas siguientes a dar a luz. Y es que perder pelo después del parto es una de las principales causas de alopecia femenina. Afortunadamente, se trata de un proceso transitorio cuya causa está perfectamente definida: los desarreglos hormonales propios de este periodo.

Efectivamente, a lo largo de los nueve meses de gestación, los niveles de una de las hormonas más “activas” en este momento, la progesterona, están en todo lo alto, lo que se traduce en un cabello abundante, bonito y libre de muchos de los problemas que le afectan habitualmente (falta de cuerpo o volumen, sequedad excesiva…). De hecho, son muchas las mujeres que confiesan que nunca antes en su vida han tenido el pelo mejor. A ello hay que unir el hecho fisiológico de que durante el embarazo, el pelo tiende a permanecer más tiempo en la primera fase o anágeno, que es aquella en la que se produce el crecimiento activo del mismo, de ahí que los casos de pérdida de cabello en el embarazo sean excepcionales.

Sin embargo, pocas semanas después de dar a luz, este proceso, literalmente, se invierte, y, debido al descenso brusco de la progesterona y también de otra hormona femenina, los estrógenos, esos cabellos que han permanecido nueve meses en fase anágena pasan bruscamente a la telógena o de caída. Ello, unido a otros factores como el estrés típico de las mamás recientes y el déficit de algunos nutrientes (hierro, principalmente), hace que entre dos y cuatro meses después del nacimiento del bebé, muchas mujeres experimenten una caída muy abundante de pelo, acompañada de una mala calidad del mismo que se manifiesta, principalmente, en pérdida de volumen.

Frenar este tipo de alopecia femenina desencadenada por el hecho de perder pelo después del parto pasa, en primer lugar, por corregir cualquier déficit nutricional que se pueda estar produciendo. Así, por ejemplo, es recomendable aumentar en este momento la ingesta de alimentos ricos en hierro, como los berberechos, las lentejas o la carne roja. También es importante rebajar los niveles de estrés e intentar descansar el máximo posible,

En cuanto a las soluciones capilares para solucionar este tipo de alopecia femenina, Svenson recomienda para las mujeres tratamientos capilares que ayuden a incrementar la densidad del pelo, estimulando el crecimiento del cabello en la fase anágena y reduciendo la caída en la telógena.

También es importante evitar durante este periodo todo tipo de técnicas que puedan favorecer aún más esta pérdida de pelo en mujeres: las permanentes, los alisados químicos, las decoloraciones o los tipos de peinado que impliquen el uso excesivo del secador deberían esperar unos meses. Lo mejor es  optar por cortes y estilos que no requieran excesivos cuidados y que permitan al cabello recuperarse de su particular posparto.

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