Admitámoslo, el grey look —ese que muestra con orgullo y estilo el pelo encanecido— es cada vez más popular. Esto significa que los tiempos en que se pensaba que las canas te hacían ver “mayorcita y descuidada” han quedado atrás.
El grey look es un reflejo de las oportunidades insospechadas del envejecimiento y que hasta hace poco aún no se reconocían: desarrollo personal, empoderamiento, nuevas perspectivas, aceptación plena y consciente de uno mismo, etcétera.
El pelo encanecido ha dejado de ser un signo de descuido para convertirse en un estilo que requiere tanto cuidado como el que siempre has dedicado a tu apariencia personal, pero con una gran diferencia: te liberas del tinte y el retoque.
Actrices, modelos, políticas, estrellas de rock, han adoptado el grey look. Y tú, ¿estás lista para él?

4 Pasos para adoptar un grey look
Primero
Si tiñes tu cabello, resístete al retoque uno o dos meses. Los primeros dos centímetros de raíz te indicarán cuál es el color de tus canas (gris, blanco, plata, platino), y si este color es uniforme o combina tonalidades.
Segundo
Consulta con tu estilista si te van bien unas mechas o luces (sin retocar color). Esta combinación de destellos plateados con el color de base puede favorecer la transición y darle brillo y luz a tus facciones.
Tercero
Despunta con frecuencia tu cabello, esto acelerará la llegada plena del grey look. Y cuando al fin esté listo mantén el corte y peinado más adecuado para tu cabello, rostro y estilo de vida.
Cuarto
Necesitas una nueva rutina de cuidado para mantener bello tu gray look. Evita que el cabello se vuelva seco, áspero o quebradizo (productos con ceramidas y proteínas lo protegerán). Ojo: el pelo encanecido puede volverse amarillento si se sobreexpone a los rayos UV o al agua dura.
Si tu cabello es muy fino, utiliza productos que contengan cafeína, este ingrediente previene la caída y estimula las raíces. También una alimentación equilibrada tendrá efectos muy positivos en la salud y el crecimiento del cabello, opta por alimentos ricos en zinc, hierro, vitaminas A, B2 y B6.