La salud oral en la tercera edad es un tema en el que merece la pena detenerse ya que, al contrario de lo que mucha gente cree, el envejecimiento ya no es sinónimo de la pérdida de los dientes naturales. En la actualidad, los adultos mayores conservan los dientes naturales durante más tiempo que nunca antes.
No obstante, la salud oral de los ancianos es más vulnerable que la de los jóvenes. Esto se debe a que durante esta época de la vida se produce un aumento de los factores de riesgo que afectan al deterioro de los dientes y las encías: consumo de medicamentos, periodontitis, cáncer de boca, etc.

Si no se siguen unos hábitos de higiene bucal y alimentación adecuados para mantener una correcta salud oral en la tercera edad, se estará perjudicando no solo la salud de dientes y las encías, sino también la salud general. La investigación científica ha demostrado que algunos problemas bucodentales se relacionan con enfermedades fuera de la boca, como patologías cardiacas, derrames cerebrales, diabetes, neumonía, etc.
Por todo esto, es vital preocuparse por cuidar la salud oral en la tercera edad. Porque tener una boca sana es sinónimo de una mejor calidad de vida: mejor masticación, mejor pronunciación y más autoestima.