Tal vez el autismo no sea tan común, pero ¿Qué sabemos sobre este síndrome? No es como lo pintan en programas de televisión o películas donde el autista tiene una superinteligencia.
El autismo se encuadra dentro del término llamado Trastornos del Espectro Autista.Bajo este concepto se agrupan una serie de trastornos que se caracterizan por la existencia de alteraciones graves en varias áreas que son fundamentales en el desarrollo de los niños y niñas:
Área de la comunicación, alteraciones en el desarrollo de la interacción social, de la conducta, etc.
Estas alteraciones permanecen a lo largo de toda la vida, presentando características diferentes según el momento del desarrollo, tipo de síndrome, el grado de afectación y el nivel intelectual de cada sujeto.
¿Qué es lo que determina que un niño nazca con autismo?
Se estima que la prevalencia del autismo se sitúa en torno a 4 de cada 1000 nacidos, con una frecuencia cuatro veces mayor en el sexo masculino.
Las interpretaciones actualmente aceptadas concluyen que nos encontramos ante un síndrome conductual de base orgánica más que psicológica, y que puede estar asociada a factores ambientales. Aunque su origen es aún desconocido, parece estar claro que no depende de una sola causa sino de múltiples.
¿Cuáles son los focos rojo que nos pueden ayudar a detectar el autismo en un niño?
- Lenguaje poco o nulo, o bien pierde el habla.
- Ecolalia, repite lo mismo o lo que oye (frases o palabras).
- Actúa como si fuera sordo, pero no soporta ciertos sonidos o luces muy fuertes como por ejemplo, la licuadora o el microondas.
- No mira directamente a los ojos.
- Se obsesiona con los objetos sin razón alguna.
- No muestra ningún interés por los juguetes y/ o no los usa adecuadamente.
- Tiende a reunir objetos o los pone en línea.
- Muestra total desinterés por su entorno y en las relaciones sociales con los demás.
- No responde a su nombre.
- No obedece ni sigue instrucciones.
- Cuando quiere algo, no lo pide, toma la mano de alguien dirigiéndola a lo que desea.
- Rechaza el contacto físico. No le gusta que lo toquen o carguen.
- Aleteo de manos (como si intentara volar) en forma rítmica y constante.
- Gira o se mece sobre sí mismo.
- Se queda quieto observando un punto como si estuviera hipnotizado.
- Puede ser un niño hiperactivo (muy inquieto) o pasivo (demasiado quieto).
- Muestra agresividad y/o puede ser en ocasiones auto agresivo (se golpea a sí mismo).
- Tiene una gran obsesión por el orden y la rutina, rechaza los cambios.
- Se enoja mucho y hace rabietas sin razón aparente o porque no obtuvo algo.
- Sonríe sin razón aparente (como si viera fantasmas).
- En ocasiones, estos niños, además de ser autistas, tienen algún otro trastorno del desarrollo (retraso mental, motriz, Síndrome de Down, etc.)
Ojo, estos son solamente los focos rojos que tienen que llamar nuestra atención para buscar un diagnostico con alguien especializado. Realizar un diagnostico clínico preciso del autismo requiere, además de utilizar los fundamentos de estas clasificaciones, una observación rigurosa de las conductas del niño y una sutil destreza en la interpretación de las mismas.
¿Cuales son los métodos que nos ayudan a rehabilitar a alguien con autismo?
Ningún tratamiento funciona para todos. Muchos utilizan de manera simultánea varios métodos y terapias. Todos van encaminados a promover un comportamiento social y comunicativo más normal y a minimizar comportamientos negativos que interfieran en su funcionamiento y aprendizaje.
La intervención educativa
Considerada como el tratamiento más eficaz para el autismo debiéndose abordar lo más tempranamente posible. Los programas educativos están orientados a responder a las necesidades educativas que se derivan del propio trastorno autista y a conseguir la mejora para la comunicación, la interacción social y el desarrollo cognitivo.

La intervención en el contexto familiar
La familia tiene un papel fundamental en el progreso del niño/a y su implicación es uno de los factores más relevantes en el éxito de las tareas educativas y terapéuticas con niños autistas.
La coordinación y colaboración entre la familia, el centro educativo y los profesionales que ofertan una respuesta educativa al niño debe ser muy estrecha, estableciendo las mismas pautas en casa y en el centro escolar.
La familia debe:
- Aprender estrategias de enseñanza de habilidades y comportamientos adaptativos que le permita convertirse en un soporte permanente del proceso de desarrollo continuo de su hijo.
- Participar en la elaboración y desarrollo del plan individual que se diseñe para el niño/a, así como en el seguimiento y la evaluación.
- Brindar a sus hijos oportunidades de participación en los diferentes contextos y espacios familiares y comunitarios.
- Mantener comunicación constante con el colegio y los profesionales del mismo para garantizar la satisfacción de las necesidades de su hijo y la de ellos como padres.
Otros metodos y tratamientos para la intervención
Estos métodos, junto al tratamiento educativo, pueden ponerse en práctica:
Método Lovassdesarrollado por el psiquiatra IvarLovaas, basado en una metodología conductual de intervención temprana, de carácter intensivo.
- Intervención conductual: Implica utilizar técnicas y procedimientos como el reforzamiento, aprendizaje en discriminación, estimulación de apoyo a la respuesta, etcétera.
- Intervención temprana: La intervención conductual e intensiva se dirige a los niños menores de 4 años, ya que la eficacia de intervencio se acentúa en edades muy tempranas
- Intervención uno a uno: Durante los primeros 6 a 12 meses de intervención la instrucción debe ser uno-a-uno, ya que el aprendizaje se acelera en esta situación.
- Intervención Global: Los niño con autismo inicialmente necesitan que se les enseñe prácticamente todo. Este enfoque implica incluir todos los aspectos del desarrollo como objetivos desglosados en unidades fácilmente instruibles.
- Intervención intensiva: Como consecuencia de la necesidad del enfoque global, la intervención requiere un gran número de horas, alrededor de 40 horas a la semana.
El programa TEACCH Se basa en la comunicación visual, por medio de imágenes y símbolos que representan conceptos o palabras. Este tratamiento es una excelente opción una vez que los niños con autismo están bajo control instruccional y fijan su atención.
PECS (Picture Exchange ComunicationSystem) método de comunicación visual y de lecto-escritura que ha sido aplicado con bastante éxito en algunos estados de la unión americana (Missouri destaca en este método).
Terapia de integración auditiva (AIT) es un método que cambia la sensibilidad de las personas a los sonidos en las diferentes frecuencias. Se basa en un dispositivo que selecciona frecuencias altas y bajas de una fuente musical y las envía al niño/a a través de auriculares. Los estudios realizados sobre este método no aportan resultados concluyentes.
Terapia de integración sensorial Se define la integración sensorial como la capacidad que posee el sistema nervioso central de interpretar y organizar las informaciones captadas por los diversos órganos sensoriales del cuerpo.La terapia consiste en que un terapeuta especialmente entrenado en esta técnica guía al niño a través de diversas actividades que le plantean retos a su habilidad para responder de manera adecuada a la estimulación sensorial. Tampoco existen investigaciones concluyentes.
Dieta libre de Gluten y Caseína: Este tratamiento se refiere a la restricción de alimentos que tengan estos compuestos, los cuales se encuentran principalmente en las harinas de trigo y en los lácteos. En algunos casos sus resultados son favorables, es una buena opción por no tener efectos secundarios. Antes de iniciarla se recomienda quitar los azúcares para poder realizar una evaluación objetiva.
Vitominosis Consiste en proveer al niño de una serie de vitaminas. Algunos estudios han demostrado que algunos niños carecen o tienen insuficiencia de ellas. Entre las más frecuentes están las vitaminas del complejo B (B6 y B12)
Músico Terapia Este método busca el vínculo con el niño a través de la música y el ritmo. En algunos niños ha dado buenos resultados.
Delfino Terapia, Equino Terapia, terapia con delfines o caballos, es muy recomendable independientemente de su ventajas o desventajas, ya que será una gran experiencia para el niño.
Hay que tomar en cuenta el autista no entiende nuestro mundo, ellos necesitan del orden y la rutina, prevenir en lo posible lo que va a suceder, tenemos que ayudarlos a entender este caótico mundo en el que nosotros vivimos para darles independencia.