Uno de los problemas que cotidianamente afectan a los niños son los accidentes, y las estadísticas dicen que el mayor número de ellos suceden en el hogar, por lo que no está de más tener ciertas precauciones, sin llegar al extremo de quererlo tener quieto durante todo el día.
Es cierto que un niño sano es regularmente inquieto y tiende a desarrollar un alto sentido de investigación, que por supuesto sería incorrecto inhibir, pero lo que sí se puede hacer es tomar ciertas medidas de seguridad para evitarle lesiones o quemaduras que en algunos casos pueden repercutir para toda la vida.
Entre los accidentes que más se detectan en el hogar están las caídas de las camas o cunas sin barandal que pueden provocarle golpes muy severos y fracturas, e incluso llegar a ser mortales si el golpe es en la cabeza o incluso en la espina dorsal.
Un factor de alto riesgo para los niños son las velas o veladoras, pues el brillo que desprenden puede llamar su atención y su inquietud por alcanzarlas. Se recomienda que el niño entre a la cocina lo menos posible, sobre todo cuando se tienen en la estufa calentando líquidos o sustancias que pueden provocar quemaduras graves.
Pese a que seguido nos enteramos de que algún niño sufrió un accidente por estar jugando con alambres que introducen en los contactos de la corriente eléctrica, realmente poco hacemos por tomar alguna medida de precaución. Un pequeño que empieza a ingerir sus primeros alimentos sólidos debe tener particular vigilancia, pues puede ahogarse o asfixiarse al momento de ingerir sus alimentos.

Los baños con tina o las albercas también pueden ser un factor de riesgo, por lo que el padre y la madre deberán estar vigilantes y pendientes del menor. De preferencia no mande a los niños a un «mandado» en bicicleta o a exponerse al tránsito de la vía pública, porque la inexperiencia de los niños lo hace muy intrépidos y descuidados, lo que da altas posibilidades de sufrir un percance con automóviles. Es mejor acudir a ellos a un parque o un lugar donde no circulen automóviles, y en la medida de lo posible educar y orientar en las normas básicas de vialidad.
De igual manera, es recomendable que cuando jueguen estén bajo la vigilancia de un adulto, y si se trata de patines o patinetas, se pongan el equipo de protección necesario. Cuando se tiene un jardín es muy importante darle un mantenimiento constante para evitar que un bebé pueda ingerir hierbas dañinas, plantas o arbustos cuyos frutos puedan ser atractivos pero venenosos.
Por supuesto, si tiene perros o gatos, es fundamental vacunarlos contra la rabia y contra parásitos, así como enseñar a sus hijos a respetarlos, porque la mordedura de algún animal puede traer consecuencias de gravedad. Es muy importante buscar un lugar seguro y poco accesible para los niños para guardar los aerosoles y solventes, así como el DDT u otros insecticidas que pudieran ser inhalados o ingeridos por los menores. Lo mismo debe hacerse con jarabes u otro tipo de medicamentos que los niños pudieran confundir con un dulce o golosina.
Si la salud de su hijo es importante para usted, nunca utilice envases de refrescos para guardar alguna sustancia flamable como gasolina, thinner u otros solventes, porque el niño podría confundirlos fácilmente y beberlas.
Recomendaciones
No es necesario que ponga a su hijo en una campana de cristal para evitar que le suceda algo. De cualquier manera es recomendable que instale barandales a la cuna o cama de un bebé que empieza a gatear o moverse por sí solo; selle los contactos eléctricos con placas o cintas protectoras.
En la medida de lo posible también evite que los menores, sean de la edad que sean, entren en la cocina o estén cerca de la estufa; asegúrese que lo mangos de las ollas y sartenes que esté utilizando siempre estén sobre la estufa para evitar que los menores puedan jalarlas o golperlas y vertirse su contenido caliente. Una gran cantidad de accidentes caseros son quemaduras debidas a este tipo de descuido. Siéntese junto con ellos a comer para estar atento a cualquier bocado que pudiera causarle problemas de ahogamiento o asfixia.
Si le es posible acuda con ellos a los parques recreativos o póngase de acuerdo con vecinos que también tengan hijos para que se vayan turnando. Nunca, por ningún motivo, deje solo y encerrado a un menor.