Disfrutar una dieta balanceada es parte de un estilo de vida saludable. Muchas personas, sin embargo, de inmediato culpan a la pobre dieta como la causa del estreñimiento. El hecho es que la investigación médica moderna muestra que la dieta no es siempre el origen del problema, especialmente en las personas que padecen estreñimiento crónico. Conoce más sobre el papel real de los alimentos ricos en fibra, agua y una dieta balanceada.
Alimentos ricos en fibra
En los adultos sanos, la fibra ayuda a que nuestro sistema digestivo funcione eficientemente. No se absorbe al cuerpo durante la digestión, sino que pasa por todo el proceso digestivo, y es eliminada cuando defecamos. La fibra ayuda a mantener el contenido del colon suave, y facilita que los músculos del colón lo hagan avanzar.
Si padeces estreñimiento, puedes estar preocupado porque tal vez no tengas suficiente fibra en tu dieta. Aunque siempre es aconsejable mantener una dieta saludable y balanceada, es importante observar que, en contra de lo que se pudiera pensar, no se debe asumir que una dieta pobre en fibra causa estreñimiento. Además, mientras algunos que padecen estreñimiento se pueden beneficiar con una dieta rica en fibra, en muchas personas con estreñimiento más severo incrementar la ingesta de fibra, en realidad empeora los síntomas.
Una dieta equilibrada: Esencial para un estilo de vida saludable
Disfrutar de una dieta equilibrada es una manera efectiva de mantener un estilo de vida saludable, pero debe observar que la dieta y el estilo de vida no se deben asumir como responsables de causar estreñimiento. Las sugerencias que siguen pueden ser útiles e interesantes para asegurar que llevas una dieta equilibrada:
- Si introduces cambios en tu dieta, debes hacerlo gradualmente
- Los cambios repentinos pueden alterar el proceso digestivo de tu cuerpo.

Proteínas: Son fuente de proteínas la carne y pescado. Asegurate de comer suficiente proteína, pero no te sobrepases. Se suele pensar, equivocadamente, que mientras mas proteína tiene la dieta es mejor. Demasiada proteína puede ser dañina, y puede hacer que su digestión sea más lenta. Por otro lado, muy poca proteína, puede conducir a fatiga o carecer de resistencia frente a las infecciones.
Grasas: Carne roja, huevos, nueces, leche y productos derivados de ésta son las principales fuentes de grasas saturadas en la dieta de la mayoría de las personas – trata de mantenerlas al mínimo. Puedes reducir tu ingesta de grasas saturadas sustituyendo en tu dieta la carne roja por pescado, aves, frijoles y chícharos. Estos alimentos son mucho más bajos en grasa saturada y colesterol.
Carbohidratos: Los alimentos como arroz, papas, pasta y fideos le dan energía al cuerpo y son una buena fuente de carbohidratos. El azúcar blanco también es un carbohidrato, pero se debe consumir al mínimo. Si sientes deseo de comer algo dulce, trata de satisfacerlo con una pieza de fruta. La fruta contiene azúcar natural pero también contribuye a tu dieta con fibra y otros nutrientes.
Vitaminas y minerales: No creas que puede comer una dieta desequilibrada y “ponerse al día” con tus vitaminas y minerales con solo tomar un suplemento multivitamínico. Comer alimentos saludables que cubran todas tus necesidades nutricionales de manera natural es el aspecto más importante de una dieta equilibrada. No obstante, bajo ciertas condiciones la necesidad de vitaminas y minerales no se puede cubrir suficientemente con la ingesta diaria de alimentos. En tales casos, es aconsejable – o hasta necesario – considerar el uso de vitaminas y minerales extra.
Agua: esencial para una Buena salud
El agua no es simplemente un líquido que bebemos cuando tenemos sed. Es el componente más importante de nuestro cuerpo y desempeña un papel en casi todas las funciones corporales. El agua representa el 80% de nuestra sangre, 75% de nuestro cerebro y músculos, y del 55 al 75% de nuestro peso corporal. Hasta nuestros huesos contienen agua.
El agua realiza funciones muy importantes en nuestro cuerpo. Si no bebemos suficiente agua, nuestro cuerpo puede responder extrayendo agua del contenido del colon, haciendo que los movimientos intestinales sean más lentos y difíciles.
No obstante, mientras que beber suficiente agua es importante para mantener un estilo de vida saludable, a menudo se ha recomendado que incrementar su ingesta aliviará los síntomas del estreñimiento, pero los expertos han encontrado que incrementar la ingesta de líquidos en realidad no proporciona alivio significativo del estreñimiento, excepto en los casos de deshidratación.1