Localizado en la freguesía de Maçeira Dão, en el concelho de Mangualde, distrito de Viseu. Se trata de un monasterio abandonado, en manos de particulares, donde se ubica una explotación agrícola, que utiliza como almacenes y gallinero la zona que no amenaza ruina, que es la mayor parte del monumento.
Situado en el margen de un riachuelo, a Ribeira dos Frades, como es común a todos los monasterios de la orden.
Estas tierras estaban atravesadas por caminos desde la época romana, pues por aquí pasaba la vía que unía Emerita Augusta con Bracara Augusta (Braga), pasando por Viseu que fue un importante centro romano. El lugar en la actualidad no es de fácil localización, aunque la situación mostrada en el mapa puede ayudar al curioso que quiera acercarse a esta zona.
El entorno es de gran belleza, el riachuelo de manso discurrir superado por un puente cubierto de hiedra, la plantación de olivos que rodea al monasterio, invita a pensar en los siglos en que este centro estuviera en plena pujanza, no en la triste situación actual en la que la ruina es el final que le espera en un tiempo no muy lejano.
No es posible visitar el interior del edificio, y un cartel en la puerta de acceso a la iglesia avisa del peligro de ruina y de la imposibilidad de visitar el edificio, aún así un teléfono anunciado en este cartel, no consiguió que pudiéramos contactar con el dueño y poder acceder a alguna de las partes que se mantienen mas o menos seguras, como la iglesia, convertida en garaje de maquinaria agrícola. En fin, no nos quedó mas remedio que dar la vuelta completa admirando la parte externa de un edificio que se inició en el siglo XII pero del que solo queda de esa época una torre, siendo el resto del edificio reconstruido en los siglos XVII y XVIII.
El origen del monasterio se remonta al año 1154, cuando Alfonso Enriques, como recompensa por haber curado a un familiar suyo, cede unas tierras localizadas en Moimenta do Dão a un médico. Este llamado D. Soeiro, se traslada a vivir al lugar acompañado de un grupo de amigos, iniciando una convivencia siguiendo la Regla de San Benito. La fecha de su instalación es de 1168, según acredita Gusmão en su obra (Bibliografía). Sin embargo la escasa productividad del terreno y su situación poco favorable, producirá el desplazamiento de la comunidad, hasta la ubicación actual en Maçeira Dão.
El prestigio de Soeiro, como un gran físico y además amigo del rey, favorecerá que comiencen a llegar a la comunidad numerosas donaciones, lo que permite iniciar la obras del monasterio, en una de las zonas mas fértiles de Maçeira. En 1188 se produce el paso de la comunidad benedictina a la orden del Cister, a la que pertenecerá hasta su extinción en 1834.
El monasterio se aprovecha de la protección real y crece hasta convertirse en un monasterio de tamaño humilde pero que controla una amplia extensión de terrenos y propiedades.
En 1503 se realizan obras de restauración, que no alteraron el aspecto general del edificio. En esta época el monasterio era de pequeño tamaño y de construcción de escasa calidad.
En 1560 el monasterio recibe las rentas y los bienes del Mosteiro das Religiosas Cistercienses de S. João de Vale de Madeiros, que se extingue ese año por decisión del Cardenal Rei. Con el paso de los años la falta de nuevas donaciones y rentas produce de nuevo la decadencia del cenobio.
En los siglos XVII y XVIII se construye un edificio nuevo, además de reedificarse la iglesia en 1744 siendo terminada la bóveda en 1779.
Despues de la extinción de las órdenes religiosas el 30 de mayo de 1834, pasa al erario público hasta que en marzo de 1965 sale a subasta pública, siendo adquirido por Antonio Jorge Ferreira.

En 1997 se declara como monumento nacional. Actualmente pertenece a particulares que viven en Lisboa, y en sus escasas zonas que no amenazan ruina, se localiza una explotación agrícola como ya hemos mencionado.
El edificio actual es el resultado de las obras realizadas en tres períodos diferentes, en el siglo XII, a finales del XVI y XVII y en la época barroca.
Edificio medieval (siglo XII): Únicamente permanece el torreón que en su tiempo parece que llegó a tener cinco pisos, de los que en la actualidad persisten solo tres. EL primer piso a ras de suelo presenta la puerta de acceso cerrada en su parte superior por un arco de medio punto, siendo el único acceso en este piso. No existe comunicación interior desde esta planta a las superiores, siendo esta por la parte externa del edificio en la que dos escaleras acceden a los dos pisos superiores una por cada lado este y oeste del torreón. El piso superior está ocupado en la actualidad por un almacén y un gallinero, que impiden el paso para poder ver el interior.
La actual estructura, nos da idea de la modestia del complejo quedando lejos del modelo que podemos ver en otros monasterios de la orden, construidos en la misma época.
Foi fundado por Sueiro Teodoniz em 1161, primitivamente na possessão de Moimenta, obedientes à regra da Ordem de São Bento. Desde cedo, entretanto, abraçaram a regra da Ordem de Cister, tornando-se obedientes ao Mosteiro de Alcobaça. Poucos anos mais tarde, em 1173, foi transferido para Fornos de Maceira Dão. D. Afonso Henriques foi seu protector, pelas prerrogativas e grandes coutos com que o dotou. Nos séculos anos seguintes o seu património aumentou muito, mercê das doações que os fiéis lhe iam oferecendo.
Em 1560, o Cardeal D. Henrique determinou que os bens dos extintos conventos das freiras Bernardas e de S. João do Vale de Madeiros lhe fossem anexados.
Com a Extinção das ordens religiosas masculinas em 1834, os coutos de Maceira Dão passaram a integrar o concelho de Mangualde. Em 1837, a Câmara Municipal deliberou no sentido da sua administração.
Na década de 1960, o conjunto foi adquirido por uma família de Pombal, que passou a explorar a propriedade, embora não dispondo de recursos para a conservação do imóvel histórico. À época já se encontrava sem recheio, revestimento ou ornamentos. Retábulos, altares e imagens já haviam sido dispersos.
Em precárias condições de conservação, os seus vários espaços tem servido como depósito de alfaias e produtos agrícolas, e mesmo como abrigo para galinhas.
Encontra-se classificado como Monumento Nacional pelo Decreto nº 5/2002, publicado no Diário da República nº 42 de 19 de Fevereiro de 2002, por iniciativa da Associação Cultural Azurara da Beira. Insere-se em zona de interesse paisagístico.
Apresenta arquitectura com elementos em estilo maneirista e barroca dos século XVII e XVIII. Entre eles destacam-se:
- a torre medieval, erguida entre os séculos XII e XV, dividida internamente em três pisos de adega e celeiro, ainda hoje relativamente bem conservada;
- as edificações monásticas do século XVIII em que se destacavam, no piso térreo, o claustro com fonte, a sala do capítulo, o refeitório, a cozinha, a adega, e, no piso superior, os aposentos do Abade, a biblioteca, a enfermaria e as celas;
- a Igreja de Nossa Senhora da Assunção, do século XVIII, que se destaca por apresentar uma singular frontaria em tronco de cilindro com as armas reais sobre a entrada.
Fundado no séc. XII por D. Soeiro e seus companheiros, inicialmente obediente à Regra de S. Bento, cedo abraçaram seus monges a regra de Cister tornando-se obedientes a Alcobaça.
O favor das gentes e o patrocínio dos reis que o tornaram, pela sua proteção, um Real Mosteiro, trouxeram o crescimento da casa e seus bens.
Distinguem-se as seguintes partes na sua arquitetura: a torre medieval levantada entre os séculos XII-XV com os seus três pisos de adega e celeiro, hoje relativamente bem conservada; as edificações monásticas do séc. XVIII que tinham no piso térreo o claustro com fonte, a sala do capítulo, o refeitório, a cozinha, a adega, etc. e no piso superior os aposentos do Abade, a biblioteca, a enfermaria e as celas; a Igreja de Nossa Sra. da Assunção (séc. XVIII) apresenta uma singular frontaria em tronco de cilindro com as armas reais sobre a entrada.
Ao lado, ergue-se a torre sineira. O corpo da igreja tem uma forma elíptica, com abóbada de tijolo. As portas fecharam-se em 1834.