Prepara tu botiquín aromático para el verano: espliego, citronela y geranio

Espliego macho o lavandula latifolia spica: antitóxico, útil en caso de picaduras

El espliego macho o lavandula latifolia spica es un aceite muy recomendado para tener en el botiquín familiar de aceites esenciales, muy concretamente para la época estival. Entre sus muchas virtudes podemos destacar que es un gran antitóxico siéndonos de gran utilidad en caso de picaduras de mosquito, avispa, medusa o incluso escorpión (insectos y animales venenosos).

También es un gran regenerador cutáneo y cicatrizante, por lo que nos será de gran utilidad en el caso de quemaduras provocadas tanto por fricción (rozaduras), fuego o solares. Nos aliviará gracias a su gran acción analgésica. Sumaremos con agrado otras propiedades no menos interesantes como fungicida excelente, anticatarral, expectorante y estimulante inmunitario.

Por su contenido en cetonas no debe usarse en niños ni embarazadas, excepto en emergencias para tratar localmente picaduras y quemaduras.

¿Cómo utilizarlo?

Como tratamiento enfriar la zona a tratar (en caso de quemaduras) y aplicar puro una o dos gotas cada 5 o 10 minutos durante media hora. Como after sun añadir unas gotas a la crema corporal, gel de aloe vera o aceite virgen macerado de caléndula o zanahoria.

Aceite de citronela de java: gran repelente de mosquitos

Otro gran aceite a destacar en esta época es el aceite de Citronela de Java o Cymbopogon winterianus, porque es un gran repelente de mosquitos. Lo podemos utilizar como preventivo, pero también nos será de utilidad tras la picadura. Destacan sus propiedades como antiinflamatorio percutáneo.

Por su contenido en aldéhidos terpénicos, aplicado en estado puro puede causar irritación por lo que debemos diluirlo en un aceite vegetal. Como alternativa lo podremos emplear en un difusor o poner unas gotas en el pijama, almohada o incluso unas gotas en un trozo de papel o madera.

Geranio de egipto o pelargonium x asperum: gran regenerador cutáneo

Si queremos prevención para toda la familia, incluidos los más pequeños, podremos recurrir al aceite esencial de Geranio de Egipto o Pelargonium x asperum pues al tratarse de un aceite esencial muy suave y sin contraindicaciones lo podremos utilizar en bebés a partir de 3 meses en una dilución al 1%, es decir, podremos añadir a un aceite vegetal o leche corporal de 50 ml unas 10 gotas de Geranio y aplicarle al bebé sobre todo en bracitos, tobillos y piernas.

Otras propiedades de esta joya de la aromaterapia son: gran hemostático (hemorragias), antibacteriano eficaz y fungicida. Sobre todo resaltan sus propiedades cosméticas: gran regenerador cutáneo, astringente y estimulante, reafirma los tejidos blandos, cierra los poros dilatados y tensa la piel flácida.

Me despido no sin antes desearos un feliz y relajante periodo estival y recordaros que no os olvidéis de disfrutar de los sutiles y terapéuticos aromas de los aceites esenciales.

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